martes, 15 de abril de 2014

Fantasmagorías


Acudo a un extraño llamado. Alguien... algo, dice mi nombre en un lenguaje desconocido. Se dilatan mis pupilas, y gira mi cabeza para asistir al encuentro de algo que anhela ser descubierto. Los fantasmas son extrañas formas de la locura. Lo admito. Pero no los veo, claro... ¿Quién puede ver un fantasma? ¡Quién pudiera ver un fantasma! Los escucho. Los oigo como una sutil vehemencia de la brisa. Cada cosa a mi alrededor es un espectro que se me presenta pronunciando su nombre en esperanto. Cada cosa a mi alrededor es un espectro anunciando la vida en peregrinación.