martes, 14 de mayo de 2013

Encuentro lúdico

Imagen: Roy Lichtenstein

Obligada, empiezo a mover mis dedos como si estuvieran diciendo letanías. Consiento de inmediato, el roce imperceptible. Así como una no puede decirle a la brisa que no, por mucho tiempo. Paso y repaso palabras en mi mente. Voy formando oraciones dignas, como todo lo creado. Que sean pequeñas no las hace menos. Las quiero, para llevar y compartir. Un servicio exprés, para merendar. Un encuentro íntimo y lúdico no requiere traje formal. Galletas chinas de la suerte, salen disparadas de mi mente. Voy, cual Hansel, dejando un camino de palabras. Pero te necesito a ti, cual verbo, para que ejecutes la acción y modifiques tiempo y sujeto, de modo que creemos el presente. Por ejemplo, si el papelito en la galleta dice: “Alguien te besará ardientemente en los labios”. Como no vas a poder decir, yo te beso, o te estoy besando, tendrás que hacerlo, y yo sabré que el tiempo es hoy, que eres tú, y sentiré ardientemente cómo me estás besando. 

1 comentario:

Daniel dijo...

Increíblemente hermoso!!!

Cualquier cosa que dijese
estaría de más tanto que no me animo a pronunciar palabra.

Te envío mi abrazo.
Dani..